Obesidad en perros

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mi perro está gordo
Photo credit: rist2796 via Foter.com / CC BY

Normalmente suele ser el veterinario el que da la voz de alarma – “tú perro está gordo” y los dueños suelen responder con sorpresa. La obesidad es uno de los problemas más comunes que se presentan en los perros y que muchas veces pasa desapercibido, sobre todo al principio. Los perros obesos, como pasa con las personas, suelen serlo como consecuencia de un desequilibrio entre la energía ingerida y la gastada.

Causas de la obesidad

  • Principalmente se debe a una alimentación deficiente que aporta más calorías de las que el animal gasta. Debemos informarnos bien para decidir qué alimentación le queremos dar a nuestro perro. Muchos piensos son de baja calidad, ricos en grasas y no son recomendables para mantener a nuestro perro sano.  También el dar un exceso de golosinas y premios, o darle las sobras de nuestra comida, favorece el aumento de peso.
  • Poco ejercicio físico: los perros deberían hacer ejercicio a diario para mantenerse sanos y fuertes, y por supuesto, para realizar el gasto energético necesario para mantenerse en el peso correcto. La mayoría de los dueños, dan más importancia a la alimentación que al ejercicio, cuando ambos son factores necesarios para mantener la salud de nuestra mascota.
  • Después de la castración, tanto en hembras como en machos, es importante tener más precaución ya que esta intervención predispone a la obesidad.
  • Algunas razas son más propensas: Cocker, Labrador, Collie, y Golden retriever, por lo tanto en estos casos hay que estar más atentos y tomar medidas de prevención de la obesidad. Asimismo, las razas con temperamento más tranquilo tienen mayor predisposición al sedentarismo así que también debe controlarse su alimentación para evitar el sobrepeso.
  • Existen desequilibrios hormonales como el hipotiroidismo que favorecen la obesidad, pero es relativamente fácil de controlar cuando se diagnostica y representa un número muy pequeño respecto a otras causas de obesidad.

¿Qué podemos hacer para prevenir?

  • Lo mejor que se puede hacer para combatir la obesidad es prevenir su aparición. Si acostumbramos al perro desde cachorro a una alimentación saludable, a realizar ejercicio físico y a ofrecerle premios bajos en grasa, estaremos previniendo la aparición de obesidad y por lo tanto estaremos garantizando el bienestar de nuestra mascota.
  • Pesar al perro periódicamente ayudará a tener mayor control sobre la evolución de su peso y de esa forma nos dará más opciones para poder reaccionar cuanto antes. Como hemos dicho los dueños suelen reaccionar con asombro cuando su veterinario les dice que su perro es obeso.
  • En el camino de la prevención también está el acudir regularmente al veterinario para que pueda advertirnos cuanto antes de un posible sobrepeso.

Tratamiento de la obesidad

  • Lo primero que hay que hacer es reducir las calorías. Se pueden recurrir a piensos especiales u ofrecer alternativas al pienso consultando con los especialistas. Hay que pesar o medir la comida para no caer en la sobrealimentación.
  • Si tienes más perros, recuerda dar la comida individualizada, en cuencos y espacios separados.
  • Reducir gradualmente la cantidad de premios y golosinas que le damos al perro. Para premiar una conducta podemos utilizar otros reforzadores (juguetes, pelotas, cariño) que además de ser igualmente válidos, favorecen la interacción social y el vínculo.
  • No darle las sobras de nuestra comida. Si acostumbras a dar de comer a tu perro mientras comes, debes saber que ese comportamiento no es sano ni para la relación que estableces con él ni para su bienestar. Es evidente que lo haces movido por el cariño, pero es mucho mejor acostumbrarles a permanecer tranquilos mientras comes. Además las sobras de nuestra comida suelen ser precisamente las partes menos sanas de nuestra alimentación y por lo tanto una mala opción ara ellos.
  • Animar al perro a realizar ejercicio físico diario y hacerlo de forma gradual si el perro no está acostumbrado. Podemos empezar alargando los paseos para después ir proponiéndole acciones que impliquen mayor gasto energético (correr, perseguir la pelota, trabajos de olfato, etc). Por supuesto, tenéis que adaptar la exigencia a las posibilidades de vuestro perro.  Por ello, os aconsejamos que consultéis con el veterinario para que os indique el grado de exigencia que podéis pedir a vuestro perro según su estado de salud.
  • Utilizar juguetes interactivos para administrar la comida. Esta forma de alimentar al perro es muy utilizada para gestionar el estrés y la ansiedad. El perro está acostumbrado a tener hambre y comer, sin tener que hacer nada a cambio. Con este tipo de juguetes lo que le estamos diciendo es “si quieres comer, tendrás que trabajar un poco”.

Como hemos visto, la obesidad es un problema complicado de solucionar porque implica cambiar un hábito adquirido de larga duración y que es muy gratificante para el animal. Por lo tanto, insistimos en la importancia de prevenir para mantener la salud de nuestro.

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