Historia del Adiestramiento Cognitivo Emocional

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Adiestramiento cognitivo emocional

El adiestramiento canino es una profesión que tiene una larga historia a nivel práctico pero una evolución teórica más tardía. Durante muchos años, los adiestradores eran personas que aprendían por ensayo y error repitiendo una serie de técnicas sin importarles demasiado las implicaciones teóricas y guiándose en mayor medida por la intuición y por su experiencia.

Primer gran cambio

A raíz de los trabajos que surgen en los años 50 en etología y psicología conductual  el adiestramiento da un salto cualitativo importante; por fin empiezan a cobrar importancia los procesos implicados en la conducta.

La etología

Es la ciencia que estudia el comportamiento animal desde el punto de vista adaptativo. Gracias a los estudios de K. Lorenz se demostró que los individuos de una misma especie comparten comportamientos típicos y específicos que hacen que ante un estímulo reaccionen de manera similar (pero distinta a otras especies).  Actualmente nos parecería imposible entender muchas conductas del perro sin tener que consultar a lo que sabemos sobre el lobo.

El conductismo

La aportación del conductismo consiste en la Teoría de los Refuerzos del psicólogo estadounidense F. B. Skinner.  La conclusión más importante que se deriva de las leyes del condicionamiento operante es que la conducta se puede modificar en base a unos parámetros externos. Reforzando una conducta aumentas la probabilidad de que vuelva a aparecer esa conducta en el futuro. Si en cambio, retiramos el refuerzo o aplicamos un estímulo negativo la conducta se reduce.Esta capacidad para generar, modificar o inhibir conductas a través de la aplicación de refuerzos o castigos es de indudable utilidad para el adiestramiento canino.

Como consecuencia de las aportaciones teóricas de la etología clásica y del condicionamiento operante, el adiestramiento pasa de un trabajo pobre en conceptos y mayoritariamente intuitivo, a un trabajo asentado en conceptos claros y consistentes. Gracias a estos avances, el adiestramiento canino empieza a ampliar su campo de visión facilitando la aparición de especialidades cada vez más complejas y hasta entonces impensables (perros antidroga, perros guía, perros de asistencia, de rescate, etc.).

Los adiestradores siguieron utilizando los conceptos básicos de la psicología y etología de Skinner y Lorenz sin prestar demasiada atención a los avances que seguían desarrollándose en esas disciplinas, que no eran pocos.Incluso hoy en día, la mayoría de adiestradores siguen basando sus técnicas en los avances teóricos de los años 50, sin prestar atención a las nuevas corrientes que han surgido desde entonces.

Esta falta de interés teórico del gremio se puede entender, que no justificar, si pensamos que el adiestramiento tiene una historia muy larga de práctica donde lo que importa es el éxito o el fracaso del método utilizado y no tanto los conceptos teóricos  en los que se basan esas técnicas. Y sin duda, las técnicas derivadas del conductismo de Skinner y la etología de Lorenz bastaban para adiestrar perros en casi todas las especialidades del adiestramiento, por lo que, en este punto, se olvidaron un poco los avances teóricos y se centraron una vez más en la práctica.

Con el tiempo, el trabajo con perros de asistencia para discapacitados plantea un problema teórico fundamental. En esta especialidad, la aplicación de refuerzos de forma continuada y el aprendizaje mecánico de acciones resultaba ser insuficiente. Un tetrapléjico no podía premiar al perro cada vez que realizase una acción correcta y el perro guía tenía que ser capaz de generalizar lo aprendido a entornos muy diferentes y tremendamente cambiantes pudiendo llegar incluso a desatender a su dueño en pro de hacer su trabajo correctamente (ej. Si va a cruzar la calle por un lugar indebido). Para conseguir eso, la aplicación sistemática de las leyes de aprendizaje animal de Skinner se quedaba corta.

Segundo gran cambio

Llegados a este punto, algunos adiestradores deciden volver la mirada otra vez a la psicología y la etología para ver si los avances teóricos que se habían dado en los últimos años podían servir de ayuda. Y así pasó, en psicología estaba entrando con fuerza el cognitivismo con los procesos de elaboración de la información, la resolución de problemas, toma de decisiones… El cognitivismo rompía con la idea “conductista” de sujeto pasivo que modifica su comportamiento en base a estímulos positivos o negativos. En vez de eso, la psicología cognitiva concibe al sujeto como un procesador activo, que elabora la información que recibe del exterior, la procesa y toma decisiones en base a diferentes parámetros. Es este procesamiento, y no los estímulos, lo que determina nuestro comportamiento.

Por otro lado, la etología clásica de Lorenz había dado paso a la etología cognitiva de Donald Griffin que intentaba explicar la “mente” animal desde el punto de vista adaptativo.  La etología cognitiva demuestra la existencia de procesos cognitivos internos en los animales que difieren de una especie a otra. De ahí la importancia de conocer los procesos específicos de los perros para poder determinar el alcance del aprendizaje, la capacidad cognitiva y la utilidad en el aprendizaje de conductas complejas.

A principios de los 90, Bruce Johnston, asesor de adiestramiento de la Asociación de Perros Guía del Reino Unido, escribe dos libros en los que desarrolla una aproximación al adiestramiento del perro-guía desde el punto de vista de la psicología cognitiva y esboza alguno de los principios técnicos de este tipo de adiestramiento.Bruce Johnston plantea las mejoras que pueden obtenerse en el adiestramiento de un perro guía si se consigue que el perro genere esquemas de trabajo, ya que así se consigue un aprendizaje comprensivo que es mucho más eficaz y consistente. Los beneficios de aprender normas comunes en lugar de acumular datos concretos para diferentes situaciones es innegable. Con una sola norma, por ejemplo “rodear obstáculos”, un perro-guía puede resolver multitud de situaciones problemáticas que serían imposibles de enseñar sin apelar a la capacidad de resolución de problemas y la elaboración de la información de los perros.

Estos conceptos de la psicología cognitiva aplicados al adiestramiento de los perros de asistencia consiguieron minimizar la dependencia de refuerzos en los perros y enseñarles a tomar decisiones en vez de actuar de forma mecánica como venían haciendo hasta entonces. Además, la experiencia ha demostrado que mejoran significativamente los tiempos de entrenamiento, aumenta la fiabilidad de los perros y se reduce drásticamente el mantenimiento del refuerzo. El éxito de estas técnicas con los perros de asistencia hizo que algunos adiestradores quisieran generalizar a otros tipos de adiestramiento.

Una vez más, surgió un problema. Al aplicar estos conceptos en perros agresivos o con ansiedad se dieron cuenta de que no funcionaban como debían. Al intentar comprender por qué unas técnicas que resultaban tan válidas para muchas de las especialidades del adiestramiento no lo eran tanto con perros agresivos y ansiosos, se dieron cuenta de la influencia de la emoción. A mayor grado de emoción menor procesamiento cognitivo de la información por lo que en este tipo de perros se volvía imperativo tratar antes la emoción.

Jerome Bruner, uno de los padres de la psicología cognitiva, hace una crítica constructiva introduciendo la variable emoción en la explicación de la conducta: el hombre no es solamente sus procesos cognitivos, su pensamiento, también existe una dimensión emocional que le determina (y que es aún más importante en los animales).

La emoción, por lo tanto, influye notablemente en el proceso de aprendizaje de los perros y no puede obviarse sino que debe formar parte del proceso de adiestramiento.

En la actualidad

En base a estos tres parámetros, conducta-cognición-emoción,el adiestrador Carlos Alfonso López García ha desarrollado las bases del adiestramiento cognitivo-emocional en el que ha estructurado el proceso de aprendizaje en fases diferenciadas, con evaluadores específicos para cada fase. Con este sistema de adiestramiento siempre podemos medir los avances y conocer los puntos en los que falla (gracias a los evaluadores descritos para cada fase) y en base a eso desarrollar un proceso específico para cada perro con parámetros medibles y fiables.

De hecho, en la actualidad, C. A. López García está desarrollando un programa de entrenamiento en el Zoo de Madrid para incorporar un modelo de entrenamiento cognitivo-emocional en mamíferos marinos.

Como pasó al aplicar el adiestramiento cognitivo emocional en perros, las conclusiones del estudio muestran una mejoría significativa en el nivel de estrés de los animales, mejora en la relación con los entrenadores, reducción de la aplicación de refuerzo primario (pescado-comida), y las conductas aprendidas son más consistentes.

En definitiva, está demostrado que utilizar un adiestramiento cognitivo-emocional con los perros mejora su capacidad de aprendizaje. Al cobrar importancia la gestión emocional en el proceso de adiestramiento, es necesario que el perro disfrute trabajando con su guía y resolviendo problemas complejos, por lo que, se podría afirmar, que el perro es más feliz mientras aprende.

Bibliografía:

F. PELAEZ DEL HIERRO,  J. VEA BARO, (1997). Bases Biológicas de la Conducta Animal y Humana. PIRAMIDE. España.

LÓPEZ GARCÍA, C. A. (2004). Adiestramiento canino cognitivo-emocional: fundamentos y aplicación. Díaz de Santos. España.

LÓPEZ GARCÍA, C. A., C. DE LAS PARRAS DOMINGO. (2012). Beyond operant conditioning: Results of aplplying a cognitive-emotional training model to sea lions. España.

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4 Comentarios

  1. Me encanta este artículo! Es importante mostrarle al mundo que los animales no son nuestros esclavos sino seres que disfrutan ayudándonos. Sólo hay que saber cómo hacerlo y por ello, este artículo es una base estupenda.

  2. […] el adiestramiento supone también una interesante gimnasia mental. Una oportunidad fantástica de permitirles que su capacidad cognitiva se ponga en marcha mediante el […]

  3. Juiciosa e i quieta x como adiestrar a mi mascota busque al señorgoogle y me dio todo lo q estaba buscando y sobre las pautas a seguir.Me siento feliz x encontrar nuevos horizontes científicos solidos q orientan a la especie humana como formar otras especies como es mi caso la canina !felicitaciones x nuevas investigaciones q iluminan nuestros intereses. Me encantaría tener comunicación directa sobre formación educación. Di mascota canela va a cumplir 4 meses y es muuiyyyy linda… .. .

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