El mito de adiestrar “en positivo”

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Adiestrar en positivo

Últimamente veo en páginas de adiestradores profesionales propuestas de adiestramiento en positivo como la mejor manera de educar a un perro. Lo más curioso es que en bastantes ocasiones defienden un adiestramiento en positivo cuando en realidad no lo practican. Simplemente parece que suena mejor para los no entendidos aunque no se hagan cargo de las implicaciones teóricas que conlleva ese tipo de adiestramiento.

¿Qué es un adiestramiento en positivo?

Vamos a aclarar, en primer lugar, qué se entiende por adiestramiento en positivo ya que puede llevar a malentendidos en términos de aprendizaje animal. El concepto “en positivo” se acuñó en un momento dado como forma de diferenciarse de los adiestramientos antiguos basados en la fuerza, en la dominancia y en la corrección de conductas a través de castigos.

La dificultad que radica en definir correctamente el adiestramiento en positivo es que no existe consenso teórico entre quienes dicen practicarlo. Para unos pocos es una forma de adiestrar basada únicamente en premiar las conductas deseadas evitando cualquier estímulo negativo al perro. Esta forma de ver el adiestramiento, que sin duda está bien llamado “en positivo” es extremadamente simplista y sólo busca conseguir conductas, no conseguir un perro sano y equilibrado.

Adiestradores con una formación teórica más seria definen el adiestramiento en positivo como una forma de adiestrar donde prima el bienestar del perro y donde no se realizan correcciones de conducta a través del castigo  positivo (aplicación de estímulos negativos para reducir la aparición de esa conducta). Esto no quiere decir que no exista el castigo como forma de corregir conductas no deseadas. En el adiestramiento en positivo sí se asume la necesidad del castigo negativo (retirada del refuerzo que mantiene una conducta para disminuir la aparición de dicha conducta). Poniendo un ejemplo para aclarar los conceptos, el castigo positivo sería dar un cachete al perro si te muerde fuerte al jugar y el castigo negativo sería dejar de jugar con el perro cuando lo haga. En ambos casos la probabilidad de que el perro te muerda fuerte disminuye, pero en el primer caso dejará de hacerlo por miedo a que le hagas daño y en el segundo porque desea seguir jugando contigo. El concepto es radicalmente diferente y eso es lo que se defiende en el adiestramiento en positivo: no recurrir al miedo para conseguir cambios.

De esta forma se crea una relación que no está basada en el miedo a fallar, pilar sobre el que se ha asentado el adiestramiento durante muchos años.  En vez del miedo a fallar, se crea una relación con el guía donde el perro siente autosatisfacción por desempeñar la tarea correctamente con mayor seguridad y confianza.

Errores frecuentes

Desde mi punto de vista este adiestramiento acuña términos de aprendizaje animal que pueden llevar a la confusión. Al decir “en positivo” parece que al perro continuamente se le está premiando las conductas correctas y en ningún momento se le puede corregir o utilizar estímulos negativos para aprender. Lo cierto es que el adiestramiento en positivo intenta enseñar al perro a acertar en vez de corregir continuamente los errores pero eso no significa que todo sea a través de la aplicación de premios.

El gran error al plantearse un adiestramiento en positivo es entender que únicamente se aplican estímulos positivos al perro (interpretan que es un adiestramiento basado en dar salchichas al perro). Eso es lo que se desprende de la mayoría de páginas de adiestramiento donde defienden este concepto: en positivo. Después resulta que utilizan la correa para corregir conducta a través de tirones sin ser conscientes de que ese método se basa en el castigo positivo (aplicación de un estímulo negativo= tirón). Además, muchos utilizan para que aprenda conductas la técnica de moldeamiento con correa (para que se siente, camine junto, acuda a la llamada, etc.) que también se basa en estímulos negativos. Por lo tanto, negativo y positivo no es algo tan fácil de determinar para los profanos en la materia.

Estímulos positivos y negativos

Lo cierto es que en el adiestramiento para que el perro adquiera una capacidad de gestión emocional suficiente para convertirse en un adulto equilibrado necesita aprender a gestionar tanto estímulos negativos como positivos. Por lo tanto, los estímulos negativos en el adiestramiento son tanto o más importantes que los positivos ya que le enseñan a gestionarse emocionalmente y a adquirir capacidad resolutiva y confianza en sí mismo.

No podemos tener  un perro que nunca se enfrente a situaciones de signo negativo en el adiestramiento porque en la vida real no sabrá gestionarse ante este tipo de situaciones. Por lo tanto, es nuestra labor que durante el adiestramiento el perro aprenda a resolver situaciones estresantes, que siempre serán vividas como negativas por el perro y de las que aprenderá grandes cosas: aprenderá a gestionarse emocionalmente, a no perder la concentración en la resolución del problema y adquirirá mayor confianza en sí mismo al resolverlos con éxito. Lo único que habría que considerar con cuidado es proponerle problemas que el perro pueda solucionar para no empeorar más que beneficiar.

Por lo tanto, el adiestramiento en positivo existe, pero desde mi punto de vista la terminología ya está obsoleta, es más, lleva a malentendidos. Es cierto que la relación con el perro debe ser el pilar sobre el que se asiente el adiestramiento, pero también es cierto que debemos ampliar el concepto “en positivo” para poder avanzar y para luchar contra las contradicciones terminológicas que implica. Además, la aplicación de estímulos negativos o la utilización de estructuras en negativo para que el perro aprenda está dando grandes resultados en el adiestramiento a la vez que provoca discusiones teóricas de gran importancia para avanzar en esta ciencia recién nacida que es el adiestramiento canino.

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Ana Jiménez

Licenciada en Psicología y Adiestradora Canina

 

Lecturas recomendadas:

IBAÑEZ M. J., PERERA M. Conducta y manejo avanzado en perros problemáticos. DIAZ DE SANTOS (2012)

VIDAL J. Adiestra a tu perro en positivo. HISPANO EUROPEA (2013)

“Enfadarse con los perros, usar aversivos y las hermosas palabras” por Carlos Alfonso López.

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57 Comentarios

  1. No estoy en absoluto de acuerdo en que haya que utilizar estímulos negativos ni estructuras en negativo para que el perro aprenda, ni siquiera que esté dando grandes resultados en el mundo del adiestramiento.
    Tal y como dice Ken Ramírez ya hay suficiente frustración en la vida, como para tenerla que añadir adrede durante el adiestramiento. Ya se frustran bastante los perros con nuestros errores inintencionados como para ponerles más trabas.
    Os recomiendo a todos leer o escuchar la conferencia del dr. Rosales Ruiz de la Universidad del Norte de Texas sobre la “señal envenenada”. Explica muy bien lo perjudicial que es unir refuerzo positivo y negativo durante el adiestramiento o enseñanza de nuestros perros.
    También recomiendo la lectura de un artículo recientemente publicado en el que se valúan las distintas maneras de entrenar y su efecto sobre los comportamientos de estrés de los perros y la relación con su propietario.

    • Unir refuerzo positivo y negativo perjudicial??? Voy a ver esa conferencia en cuanto pueda pero esta afirmación es rotundamente falsa.. No se si habrás confundido refuerzo negativo con castigo positivo…. Creo que sí…

  2. Por fin alguien que se atreve a llamar a las cosas por su nombre !!!

    Enhorabuena por el artículo.

    Llevo más de 20 años trabajando con perros y estoy harto de ver pasar modas y fanáticos de todo tipo adiestrando y/o educando perros. Tanto los de el polo negativo como los del polo positivo.

    Señores, una cosa es adiestrar y otra muy distinta educar, y en la educación de cualquier ser vivo, y más de los mamíferos sociales, existen y son imprescindibles los estímulos negativos. Esto no quiere decir que debamos basarnos en ellos para la educación de nuestro perro, pero sí tenerlo en cuenta.

    Tampoco creo posible adiestrar solamente “en positivo”, a no ser que el adiestramiento que queramos hacer sea para que nuestro perro aprenda habilidades que solo desarrollará en el salón de casa. En cuanto queramos aplicar ese adiestramiento en un trabajo real y un ambiente estresante, adiós perro y adiestramiento, pues nuestro alumno no sabrá gestionar sus emociones.

    Es solo una opinión, pero basada en muchos años de trabajo con perros.

    Saludos
    Francisco
    http://www.riberbox.es

    • Hola Francisco,
      Como bien señalas, educar es MUY diferente a adiestrar e implica enseñar a gestionar emocionalmente el ambiente (que, como sabemos, nunca va a ser sólo positivo, a nos ser que el perro viva en una burbuja).
      Efectivamente, nosotros también creemos que en la educación canina hay muchas modas…. Seguramente pase con todas las ciencias que estudian el comportamiento (humano, canino, etc.) Lo importante, desde nuestro punto de vista, es formarse lo más ampliamente posible para no tener prejucios sobre otras formas de adiestrar igualmente válidas. Por lo general, las personas escuchan “negativo” y ya están pensando en maltrato animal. Sin duda en la historia del adiestramiento ha habido mucho maltrato en pro del adiestramiento pero hay que saber diferenciar. Nosotros estamos absolutamente en contra de la utilización del castigo físico para enseñar a un perro… El problema es que no se entiende el termino “en negativo”, como explico en el artículo. Por ejemplo, ponerle a un cachorro una goma de pelo en la patita mientras le pides que siga un trozo de comida es sin duda un estímulo negativo para el perro y nadie en su sano juicio diría que se está maltratando a ese cachorro; se le está socializando al mostrarle que puede gestionar ese estímulo y conseguir avanzar hacia el objetivo. Hoy día sabemos que enseñar al perro a gestionar situaciones estresantes o que son vividas de forma negativa por él puede ser beneficioso en la educación. Sólo hay que estar abierto a ver los beneficios de unos avances teóricos frente a otros igualmente válidos y nunca excluyentes.

      Que no es fácil!!! Un saludo!!!

  3. Lo primero de todo ENHORABUENA por el artículo, pocas personas se “mojan” con este tema y es importante aclararlo.

    Nosotros estamos trabajando en una escuela de entrenadores en Navacerrada y lo que queremos no es enseñar a tu perro a realizar determinados comportaminetos (sienta, tumba, sube y baja del coche, etc.), sino que disfrutes y aprendas a comunicarte mejor con tu perrete.

    Utilizamos refuerzos positivos que elige el perro, no nosotros(como comida de distintos tipos o juguetes) y entendemos que si en una de nuestras sesiones (cortas y como mucho refuerzo) no conseguimos un comportamiento es porque nosotros no lo hemos trabajado bien.

    Para nosotros simplemente el “castigo” es…no haces el comportamiento que te pido, pues simplemente no consigues tu refuerzo (eso que tanto te gusta), pero el perro no tiene miedo y seguirá mostrando distintas comportamientos (todo aquello que quiera hacer el perro) para conseguirlo.

    Es algo estimulante, divertido, que disfrutamos tanto nosotros como ellos y poco a poco vas generando una atención y una comunicación muy especial.

    Creo que todo depende del tiempo que le dediquemos y de lo claros que seamos a la hora de trabajar/divertirnos en las sesiones.

    Un saludo para todos y GRACIAS, tanto por el artículo como por los comentarios…seguimos aprendiendo con Ken Ramírez, Karen Pryor y cía.

    Si queréis más info “bucear” en canaimara.es

    • Muchas gracias Gonzalo!!!! Nosotros, por nuestra parte, esperamos que el futuro del adiestramiento pase por estos parámetros que indicas, respeto y disfrute mutuo en el adiestramiento y educación. Esperemos que la tendencia sea ésta, la de disfrutar y no la de conseguir conductas a toda costa. Un saludo a todo el equipo de CANAIMARA.ES

  4. No estoy de acuerdo en varios puntos..
    uno que el trabajar en positivo no significa simplemente conseguir comportamientos e ignorar equilibrar al perro. Se puede equilibrar a un perro, trabajando en positivo.
    Es cierto que hay muchos adiestradores o entrenadores, que trabajan a titulo de positivo pero en realidad mas de la mitad de sus técnicas son negativas o aversivas. Creen que como premian con comidita al perro, ya consideran que utilizan el método en positivo.
    Eso es en cierta forma una estafa, hacia los clientes, hacia quienes quieren estudiar adiestramiento y una falta – no se si de respeto – a los adiestradores que trabajan seriamente usando ese método.

    Estoy en desacuerdo en que está obsoleto, obsoleto es el método basado en dominancia y esas cuestiones que infieren miedo al perro. El método en positivo tiene base cientifica, está muy estudiado, que adiestradores lo apliquen mal o lo insulten es otra cosa. No está para nada obsoleto.
    Hay que dejar de usar métodos avesivos, negativos, etc. es eso. tan simple como complicado.

    • Hola Juan, sólo como aclaración por si no me he explicado bien: en ningún momento decimos que el adiestramiento en positivo está obsoleto, quizá sí la nomenclatura o lo que se desprende de ello ya que muchos adiestradores utilizan el concepto a la ligera… Sólo animamos a los lectores a acercarse a este tipo de adiestramiento a través de aquellos que lo están empleando en la actualidad de forma rigurosa y con grandes avances.

  5. He leido todos los posts pero nadie ha dicho que hacer cuando un perro tiene un comportamiento negativo delante tuyo como seria morder la pata de una silla o subir en el sofá, etc.
    He adoptado un perro y lo estoy educando, no adiestrando y utilizo los mismos métodos que utilizé cuando eduque a mis hijos, sentido comun. Si mi perro se porta mal lo debo castigar porqué tiene que saber que hay límites que no debe pasar, y cuando hace algo bién, viene a la llamada, por ejemplo, le refuerzo que lo haga con comida o caricias. No lo frusto porqué si fuera con su madre en el campo también lo castigaria, lo marcaria ladrandole para que no haga las cosas mal.
    Hace unos 20 años en educación infantil también se utilizó educar sin frustrar, sin límites y en muchos casos se consiguió a niños que no sabian donde tenian sus límites y por lo tanto a personas mal educadas.

    • Hola a tod@s.
      Como amante de los perros (y de los animales en general) y estudiante para adiestrador de perros (sí, estudiante y no como otros que se definen adiestradores sin haber aprendido nada sobre el tema, como bien dice Ana) me interesan mucho las distintas formas de adiestrar/educar a un perro.
      Lo primero que quiero resaltar de todos los post que he leído es que NADIE aclara que NO TODOS LOS PERROS SON IGUALES, y por ello no a todos les sirven los mismos métodos.
      De la misma manera, y como bien ha dicho Francisco “… una cosa es adiestrar y otra muy distinta educar, …”, o lo que viene a ser lo mismo: una cosa es enseñar a un perro a hacer las cosas que nos interesen (sentarse, dar la pata, esperar sentado fuera de una estancia o lugar público, asistir a personas enfermas o discapacitadas), cosas que creo que se pueden enseñar TODAS sin castigo positivo, aunque sí habría que usar refuerzo negativo,
      y otra muy distinta corregir conductas indeseables.
      En este punto es donde existe la controversia, pues, a mi parecer, querer modificar conductas en distintos perros puede suponer la utilización de distintos métodos, pues como ya he dicho NO TODOS LOS PERROS SON IGUALES.
      Y aquí quiero plantear una pregunta a los que, para que nos entendamos, adiestran/educan en positivo:
      ¿Cómo se modificaría una conducta agresiva sin refuerzo negativo a un perro de 40 Kg. que presenta agresión a otros perros?
      Y no me refiero a golpes, patadas y esas barbaridades, sino a collar de impulsos, collar de fuerza, cordino, etc.
      Como digo estoy estudiando (donde lo hago nos enseñan profesores de distintas escuelas de adiestramiento), cosa que haré el resto de mi vida si quiero legar a ser un buen educador/adiestrador de perros y cuantos más métodos conozca y de más maestros aprenda más rico en conocimientos y mejor seré.

      Gracias a todos por vuestros links.

      Salud.

      • Perdón.
        Cuando he planteado la pregunta “¿Cómo se modificaría una conducta agresiva sin refuerzo negativo a un perro de 40 kg. ..?” He cometido un error.
        Quise decir “castigo positivo”.
        Un lapsus.

  6. Hola,
    no soy profesional del mundo canino, solo dueña primeriza, y constaté desde que mi perro era cachorro que tenía que aprender algo para comprender cosas y saber manejar situaciones. He estudiado, leído, trabajado en albergues y acudido a cursos, y aplicando lo que he aprendido (estoy hablando del refuerzo positivo), puedo demostrarle a quien sea lo efectivo que es. Estos son mis resultados a largo plazo:

    Llamada 100% efectiva (incluso en monte y sitios nuevos)
    0 peleas con perros
    0 gruñidos en el saludo con correa, ni peleas
    100% seguridad para quitarle comida de la boca, comedero, huesos, etc..
    0 ansiedad por separación
    0 tirar de la correa (método Turid Rugaas)
    100% paciente
    100% llevarse con perros que no se llevan con otros
    100% visita al veterinario sin miedos

    Aplicando: refuerzo positivo y castigo negativo (darle la espalda si salta sobre ti, cambiar de dirección si tira de la correa, abandonar la habitación si nos toca con los dientes mientras trabajamos la inhibición de la mordida, etc…) Castigo no comparable con el positivo, el cuál descoloca a los perros porque no lo entienden.
    El castigo negativo utiliza métodos que sí entienden, con señales de calma, utilizadas por todos los perros con su propio lenguaje.
    A ver si de una vez observamos cuando vamos al parque y aprendemos un poco, cuando un perro molesta a otro se gira y se va, y funciona (eso el castigo negativo y lo utilizan los propios perros).

    ¿Por qué para muchas personas falla? Porque constantemente contrastamos a los perros con las personas. No es equiparable situar a un perro mordiendo una mesa con unos niños jugando a la play, porque las personas sabemos distinguir lo que está bien de lo que está mal, sin embargo los perros no piensan igual, y tienen unas necesidades totalmente distintas, pertenecen a otra especie que no nace sabiendo ni español ni lo que se nos pasa por la cabeza.

  7. Interesante, por fin alguien explica realmente lo que significa “en positivo”. El problema es que hoy, está muy extendida la frase de modificación de conducta, trabajo en positivo… Primero, ahora cualquier persona que se auto proclama educador canino o técnico en modificación de conducta simplemente por el hecho de leer 3 libros y tener un perro en casa. Luego están los proteccionistas, a los que admiro por un lado, la labor que hacen es impresionante y muy de admirar, pero por otro lado, muchos se meten en materias que no controlan, y claro, se encuentran que muchas veces premian conductas que no deberían ser premiadas, fomentan el miedo o el estado de alerta en perros que no se debería, y muchas veces esto que sería un pequeño problema para una persona cualificada se convierte en un terrible problema a base de errores. Para el adiestramiento canino hay una titulación que se saca a nivel autonómico, después de ese curso, el alumno debe decidir en que materia especializarse, en educación canina de calle (la básica de toda la vida del perro de piso que quieren tener bien educado); en conductas caninas y etología (agresividades; miedos; ansia..); adiestramiento de trabajo (rescate; detección de olores…); adiestramiento dportivo (Ring Frances; IPO; Agility…); perros de terapia y un largo etc. Estos y sólo estos deberían ser los que realmente determinen el tipo de adiestramiento necesario para cada caso, no por favorecer un tipo de adiestramiento u otro, si no porque cada perro es un mundo, y hay perros que realmente necesitan un adiestramiento en positivo bien guiado como se ha explicado en el post y otros necesitan otro tipo de condicionantes.

  8. He leído el artículo y cada uno de los comentarios.
    Primero quisiera decirte Ana, la que ha tenido las narices de escribir algo así, que chapó por tu artículo, y por tus respuestas. Me has trasmitido el saber gestionar las querellas de las personas con responsabilidad y respeto. Me ha encantado, de verdad.
    Acabo de acoger a un perro muy bueno y me gustaría saber como educarlo para que él y yo estemos sanos.
    Seguiré leyéndote y todos los comentarios.

    Gracias

  9. Buenos dias Ana, muy acertado el articulo,llevo poco tiempo adiestrando a mi perro, y a mi mismo, porque no decirlo, ay que aprender mutuamente,ahora estamos en una fase que parece que no consigue superar, y es el miedo ala gente, esconde el rabo y no sabe donde meterse, y si le viene alguien por detras aun es peor, si me me podrias dar algun consejo sobre esa conducta, y como afrontarla te lo agradeceria, muchas gracias ANA,, un saludo, Juanjo…

    • Hola Juanjo,

      tengo un problema similar al tuyo. Mi perro lleva conmigo unos quince días y le gusta curiosear a la gente. De vez en cuando se asustaba y ladraba, pero desde ayer, no le mola nada la gente y se avalanza para morder. Estoy asustada y triste, porque las personas se asustan y yo no tengo ni idea de como reaccionar. Ójala alguien nos de algún consejo. Gracias.

        • Gracias.
          Voy a contaros lo que he ido haciendo a través de leeros y de consultar todo fuente fiable de internet.
          Solo me ocurre con las personas y ayer al sacarle de paseo, cada vez que iba a pasar alguien al lado, le distraía con una orden y salchichas. Lo hice unas tres, cuatro veces.
          Después, (intentando ver las cosas positivas) anduve y cuando pasaba alguien ya le ignoraba (cuento que todo esto sin correa) y de primeras salió corriendo, pero luego ya se iba tranquilizando. Cuando llegaba a mi lado, le daba muchos mimitos.

          Creo que lo estaré haciendo bien. Me he comprado el libro de Santi Vidal y esta tarde me pondré con ello.

          Juanjo, ya me dices si lo que vas probando, te va animando.

          Un beso.

    • Hola Juanjo. Me encantaría poder darte un consejo estrella para trabajar este tipo de problemas pero lamento decirte que no lo hay. El miedo en los perros es un problema que requiere un trabajo muy específico y que no resulta fácil de llevar a cabo sin un método claro de trabajo. Hay que intentar positivizar el estímulo temido poco a poco a base de exposiciones graduales. Los trabajos de olfato en zonas con diferentes intensidades del estímulo temido pueden ayudar un poco y son fáciles de llevar a cabo por cualquier persona. Si le gusta mucho la pelota, o algún juguete, prueba a escondérselo en zonas con personas (de forma gradual, se entiende, con ruidos de fondo de personas, después en parques con gente paseando de lejos, e ir aumentando en intensidad a medida que ves que el perro se centra más en la pelota y menos en los estímulos externos-personas.

      En la sección “Educación” podrás ver diferentes artículos que podrán ayudarte a trabajar este tipo de problema. Aquí te dejo unos cuantos que te pueden dar pistas:

      http://nosinmiperro.es/mi-perro-tiene-miedo/

      http://nosinmiperro.es/juegos-de-olfato-para-perros/

      http://nosinmiperro.es/estres-en-el-perro/

      http://nosinmiperro.es/juguetes-interactivos-para-perros/

      Ya nos irás contando qué tal!

  10. Buenas noches:

    Leyendo varios artículos y sus respectivos posts, nos dimos cuenta que la forma en la que estamos educando a nuestro cachorrón de 7 meses ha ido mejorando pero aún cometemos varios errores que no terminamos de saber cómo resolver usando refuerzo negativo y refuerzo positivo. De pie mi perro es casi de mi tamaño y a veces le dan ataques “energéticos” y salta para morderme las manos o los brazos y si me doy la vuelta para ignorarlo empieza con la coleta, y si me alejo empieza a morderme los zapatos. En ese momento no puedo evitar la ansiedad porque me causa dolor físico, y paso a prestarle atención a la voz de “NO” o empujándolo, pero nada. Lo siguiente es intentar que, con el gesto de llevar la mano al bolsillo donde sabe que hay una golosina, se siente y se tranquilice, lo cual a veces funciona y a veces no. Cuando está quieto un rato le doy la golosina, pero vuelta a empezar, aunque a veces pierde la paciencia y va a por mi mano otra vez. Cuando ya no aguanto más el dolor lo tengo que sacar de casa y atarlo afuera 1 minuto. Mirando cómo lo mantiene a raya mi otra perra, más madura, veo que a veces lo ignora pero a veces le ladra o le gruñe para mantener su espacio vital (además es más pequeña) pero lamentablemente han llegado “a las manos” y hemos tenido que sacarlos y atarlos juntos a ver si volvían a confraternizar.
    En fin, no era mi intención justificarnos ni contar todo este rollo, pero lo cierto es que seguiremos intentando los refuerzos positivos (bajo riesgo de que engorde, porque todo el día estamos intentando premiarlo cuando deja de hacer cosas que a estas alturas sabe que no debe hacer) y buscando ejemplos de refuerzos negativos que no nos sigan costando más lesiones físicas.
    Un saludo,

    Rosa

  11. Hola,

    Desde la perspectiva simple de un propietario satisfecho. Mi perro se descontrolaba muy fácilmente, salía disparado a “saludar” a otros perros y 40 kilos de perro en desbandada asustaban a algunos dueños y provocaban peleas con otros perros, aparte del riesgo real de tener un accidente persiguiendo a un gato o a otros perros.

    Nuestro adiestrador, Leonardo Paonessa, ha aplicado junto conmigo la justa medida de corrección y de premio. Si le digo SIT y no se sienta hay un ligero tirón de correa. En el momento en que se sienta hay una gran caricia. Para mi eso consigue un estado equilibrado en el perro, falta mucho trabajo aún, apenas llevamos dos semanas, pero ahora los dos salimos mucho más tranquilos a pasear, haya otros perros, pelotas, comida o incluso gatos!!!!

  12. Creo que es fundamental que los responsables del proyecto se pongan en contacto con especialistas en comportamiento canino como son los etólogos o educadores caninos para consultarles toda esta información.

    Además de ser un malíssimo consejo (pues las personas que no son expertas en comportamiento deberían basarse en la educación en positivo) este tipo de artículos conllevan a que muchos propietarios riñan, peguen o hagan prácticas totalmente innecesarias a sus mascotas porque no entienden cómo funciona su mente.

    Como miembro de una asociación animalista, responsable de proyecto web de animales y voluntaria solo puedo decirles que me da lástima leer este tipo de artículos porque lo único que hacen es empeorar y distorsionar el adiestramiento del perro. Espero por favor que consulten con un profesional y que modifiquen el texto.

    • Hola Mercé,
      Como la autora del artículo debo decirte que se ha entendido mal la intención final del mismo, que es saber diferenciar un buen etólogo o adiestrador de alguien que no lo es. La idea del artículo surgió cuando conocí a un “adiestrador” supuestamente “en positivo” que aplicaba técnicas de claro corte negativo, como pegar tirones de la correa, utilizar determinados tonos de voz o determinadas órdenes de trabajo, etc. A raíz de aquello empecé a investigar y me encontré con muchos “profesionales” que utilizan la palabra “en positivo” para atraer clientes pero que a la hora del trabajo no están bien informados sobre las técnicas de trabajo, están anticuados en cuanto a conocimiento y siguen aplicando técnicas de signo negativo o generando mucho estrés en los perros.
      En este sentido, me decidí a aclarar lo que es y lo que no es adiestramiento en positivo, teniendo en cuenta que la ciencia del comportamiento canino es muy actual y hoy día está en continuo avance teórico y práctico y que no hay un consenso claro a la hora de definir ese tipo de adiestramiento.
      Así mismo, y como he podido comprobar con mis propios ojos, he visto adiestramientos donde lo más importante es el estado emocional del perro pero que no se pueden llamar “en positivo” porque en algunos casos utilizan técnicas de evitación para enseñar, por ejemplo, a perros absolutamente aterrados con los seres humanos a aprender a acercarse de nuevo a ellos. Total, que en cualquier caso, lo más importante es tener en cuenta el estado emocional del perro y que los adiestramientos los hagan personas que sigan interesándose en los avances teóricos que hay, que son muchísimos.. y que el término “en positivo” no sea utilizado como reclamo sino como una forma de adiestrar en aquellas personas que han decidido aplicar ese sistema sistemáticamente y con mucha base teórica-práctica detrás!

      Y dicho esto, decir que sigo muy de cerca el trabajo de personas como Santi Vidal, que defienden y practican un adiestramiento en positivo serio. Pero en el adiestramiento canino no todas las propuestas son serias porque la gente no tiene por qué formarse….Vamos, que no nos tomen el pelo! ¿me he explicado? 😉

  13. EXcelente! Breve y conciso. El perro, como las personas, tienen que aprender que en la vida cotidiana nos enfrentamos antes situaciones negativas y otras positivas, entendiendo esta realidad podemos empezar a educarnos y educar a nuestro perro en base a certezas y no ensueños. SAludos!

  14. muy interesante su opinión en verdad me agrada yo vivo en EEUU donde se habla mucho del sistema positivo y mi trabajo se basa en esos perros pues aunque lucen muy bonitos no cumplen en su mayoría con lo acordado al dueño quien muchas veces desespera y lo termina abandonando me gustaría me recomendara algún libro o algún sistema a investigar gracias de nuevo

    • Pues hay muchos libros que pueden estar bien. Podemos (y debemos) aconsejarte “Tu perro piensa y te quiere: Entrenar perros no es como te habían contado” de Carlos Alfonso López. Un gran libro para empezar!!!

  15. Sincermanete , a mi no me gusta el adietsramiento en positivo , ya que mi perro lleva una semana y el perro esta peor de lo que era antes . ( Me han quitado sus paseos largos , elno regañarle cuando hace algo mal , como por ejemplo destrozar media casa ( cosa que no hacia antes ).
    Mi perro es un bordier collie , y yo lo unico que le dije al adiestrador fue , que se caga dentro de casa aun con 11 meses ..y que queria corrgir eso ademas de que no tuviera estres por separacion…. no se si esto llegara a buen puerto .. pero ya te informare

    • Hola!
      Yo más que cargar contra el adiestramiento en positivo, pensaría si el adiestrador que he contratado tiene los conocimientos necesarios para afrontar el problema de tu perro y si está aplicando bien las medidas. A veces, los cambios requieren tiempo e implicación por parte del dueño. No podemos saber qué está fallando. No nos gusta echar tierra sobre los profesionales pero es verdad que en el mundo del adiestramiento hay mucho intrusismo y no siempre están lo suficientemente formados para afrontar un caso de comportamiento de ese tipo. En cualquier caso, por curiosidad, me gustaría saber el motivo por el cual se ha decidido quitar los “paseos largos” a un Border Collie.
      Muchas suerte!

  16. Siento disentir en absolutamente todo, Santi Vidal, te suena? Pues eso… nada más que añadir. No creo que tengas las ganas de discutir de positivismo con Santi… no creo que tengas el conocimiento para discutir de perros con Santi. Un libro para empezar? “ADIESTRA A TU PERRO EN POSITIVO”, Santi Vidal. Otro libro para empezar? Las señales de calma de Turid Rugaas. Otro texto para no leer? Tu artículo. FIN.

    • Hola Jorge,
      Conocemos a Santi y su trayectoria. De hecho, al escribir el artículo le tuve muy presente ya que su trabajo es de sobra reconocido. Aún así, mantengo que el concepto “en positivo” tratando de aprendizaje animal lleva a error entre los que no dominan mucho la terminología del aprendizaje. Aún así, y quizás no me he expresado lo suficientemente bien, lo que quiero criticar en el artículo son los adiestradores que utilizan ese término como reclamo aunque después no siguen esas pautas ni tienen un fundamento teórico donde sustentarlo. Creemos que personas como Santi Vidal sí fundamentan su método y lo acompañan de un marco teórico pero si buscas en Internet “adiestramiento en positivo” te vas a encontrar con muchas contradicciones. Como digo, creo que lo importante es el estado emocional del perro y creo que con Santi Vidal podríamos hablar largo y tendido y seguro que tendríamos más puntos en común que desencuentros. Seguramente coincidiríamos en afirmar que aunque no sigamos al 100% el mismo método, eso no significa que no estemos lo suficientemente formados ni que no nos importe el estado emocional del perro ni que adiestremos a base de castigos., etc. Con esto quiero decir que sí, hemos leído a Santi Vidal, a Turid Rugass, a Carlos Alfonso Lopez, Pere Saavedra, etc. y seguimos creyendo que a veces, un perro aprende a través de los estados emocionales negativos!
      Un saludo!

    • A mi si me suena, es un educador muy mediático pero cae en muchos errores y en contradicciones, por ejemplo cuando critica el uso de ciertos collares para corregir conductas y sin embargo es partidario de utilizar la correa por debajo del hombro para corregir al perro y no tire, cuando está demostrado que un uso intensivo de esta técnica puede provocar lesiones en la articulación del hombro de nuestro perro.

  17. Se podrán escribir muchos tomos sobre el adiestramiento positivo pero en la práctica resulta una estafa y un método peligroso.

    Mi afirmación se basa en los numerosos clientes de adiestradores en positivo que después de gastarse un dineral no consiguieron nada, como por ejemplo aquellos que confiaron la educación de sus cachorros a un positivista y con el paso del tiempo dieron lugar a unos problemas de agresividad hacia los dueños que acabaron con el sacrificio del animal, o los perros atropellados porque no respondieron a la llamada de una forma efectiva, o los trastornos de ansiedad con terapias costosas e interminables que nunca terminaron de extinguirse.

    ¿Pero quien posee esta información?, los veterinarios que son los que atienden y “duermen” a los animales, muchos tienen la mosca detrás de la oreja pero prefieren el silencio al escarnio público, y sobre todo los adiestradores profesionales que les llegan dueños angustiados con este tipo de perros después de pasar por las manos de dos o tres adiestradores en positivo, que no eran educadores de pitiminí sino de profesionales del sector muy asentados en el mercado.

    Excepto los afectados por este engaño masivo que nace del desconocimiento o de la imposibilidad de algunos de ejercer cualquier tipo de liderazgo sobre nuestras mascotas, muy poca gente sabe realmente la estafa que supone este método. Ellos, los educadores que se autodenominan “amables”, son los más mediáticos y les resulta muy fácil afirmar que tal o cual técnica es una aberración cuando los receptores del mensaje son profanos en la materia, en cambio tanto los profesionales que trabajan de forma eficiente resolviendo problemas que ellos son incapaces de resolver como los clientes que son los verdaderos beneficiarios de su saber hacer, ni pueden ni quieren explicar cómo hacen su trabajo por temor a que los fanáticos y sus ignorantes seguidores se les tiren al cuello.

    Pero alguien hará algún día un estudio sobre la escasa efectividad del método en positivo y difundirá las consecuencias de su nefasto proceder, entonces habremos dado un paso de gigante en pos del bienestar de nuestros perros.

    Un saludo.

  18. Hola, ante todo felicitar al autor del articulo.

    Esta claro que hablas de las personas que se hacen pasar por adiestradores “en positivo” pero que luego no lo aplican bien por desconocimiento o por motivos lucrativos porque “en positivo” vende.
    Y el que se ofenda, es que no ha entendido cual era tu proposito.

    Ante todo, debo decir que soy paseador de perros desde hace mas de 5 años, que NUNCA a nadie le he engañado ni le he dicho que fuera adiestrador y que mis conocimientos sobre el trato con perros son practicamente en base a mi experiencia personal. NUNCA he pegado, herido o he humillado a un perro. NUNCA he perdido un cliente por el trato que le he dado a su perro.

    Y ahora viene lo bueno. No creo que haya un metodo unico de educacion y los demas no valgan. No me salteis al cuello porque lo voy a simplificar, pero creo que el positivo es intentar educar al perro en nuestra lengua y el alpha rol en la suya. Dado que ni los humanos somos perros (ni nunca lo seremos), ni los perros son humanos (dios me libre, no se lo merecen!), hay problemas de comunicacion y por eso no valen para todo/todos.

    Ellos se comunican con jerarquias y practican la coercion con sus congeneres. Usan refuerzos, pero tambien usan castigos. Vuelvo a decir, NUNCA he pegado a un perro. Pero eso no me impide ver como se comunican, como socializan, y eso es algo que no se dice normalmente. Ya desde cachorros establecen vinculos de jerarquia, es innato, forma parte de su ser y de su esencia.

    A veces, discrepo con la gente porque humanizan al perro. El perro es el perro, y no es un despectivo, sino el mayor elogio que se le puede hacer y pienso si no sera eso lo que nos esta pasando con las corrientes educativas; que hemos dejado de prestar atencion a lo que tenemos delante y estamos mas centrados en discutir quien tiene razon.

    En educacion creo que hay que hacer lo que haga falta para conseguir que el perro este equilibrado y cuando uno se cierra en banda a aplicar metodos que hieren su sensibilidad (la del humano, no la del perro), entonces esa persona no deberia dedicarse a la educacion. La mision del educador debe ser la de equilibrar al animal lo antes posible para que pueda disfrutar antes del resto de su vida.

    La relacion con el perro debe estar basada en el afecto, pero tambien en el respeto (que no es lo mismo que el miedo).

    Lo mismo digo para unos que para los otros; el que me dice que soluciona cualquier problema de conducta solo con el positivo o solo con el alpha rol a mi me genera desconfianza.

    Por eso, como interpreto yo el articulo, tal vez debamos dedicarnos mas a aprender todas las formas para tener la mayor cantidad de herramientas posibles a la hora de educar a cada perro (que es unico).

    • Muchas gracias Miguel por tus palabras. Nos parece una perspectiva muy interesante y sumamente constructiva. Desde luego coincidimos contigo en que cuanto más amplio sea tu conocimiento, más herramientas para tratar los problemas desde varias perspectivas (y esto es importante porque como dices, cada perro es un mundo). Pero siempre desde el rigor teórico que ahora está tomando mucha importancia en esta disciplina que siempre ha sido construida a base de experiencia. Ahora se le está dando valor teórico a esa experiencia y eso es sumamente enriquecedor.

    • (Aplausos, aplausos, aplausos) Después de leerme todos los comentarios, el tuyo, Miguel, es el que más me ha enseñado. Gracias de corazón porque me has abierto los ojos por un momento, porque no había pensado en el orgullo del perro de ser eso, un perro. Por otro lado también veo cómo hay personas que han usado la educación de distintas maneras y efectivamente ha funcionado y han conseguido perros equilibrados. Es algo que admiro mucho ya que a mí me está costando un montón.
      Tengo 3 perros, y dos no hacen más que ir buscando “comida” (cacas también) cuando salen al paseo. Además se tiran a atacar a otros perros y a los niños. El tercero, es el más pequeño de tamaño y se pone en plan dominante con los perros grandes, hasta que un día tengamos un buen susto, y a veces se tira a gente que pasa corriendo. Y sigo sin saber qué hacer en cada momento, la mayoría de las veces me quedo congelada. En el tema de ir buscando “comida” lo he probado todo, ignorarles, regañarles con el “NO”, tirón de correa, no decir nada y alejarles sin “tirón” pero sí “tirando suavemente” de las correas… y he estado un tiempo aplicando cada forma y ninguna ha funcionado. El tema “niños” es desesperante ya que tengo dos sobrinos y no puedo disfrutar de estar con mis perros y los niños a la vez. Y no sé cómo acostumbrarles si no puedo ponerles delante de un niño… Nadie se va a prestar a dejarme a sus niños. Y ya han mordido a uno de mis sobrinos dos veces, y otro de mis perros a una señora un día y a mi madre otra vez. (Son pellizcos con los dientes de delante, los incisivos, no los colmillos)
      He consultado con distintos profesionales, educadores y veterinarios, y básicamente la idea general que saco es que tengo que educarles por separado. Sacarles al paseo por separado. Y eso en mi día a día es casi inviable por el tiempo que conlleva. La verdad es que me da mucha pena, pero no sé cómo puedo hacer. Si alguien puede darme alguna buena idea por aquí lo agradecería. (Por cierto, me he leído dos libros de César Millán, el de “Señales de calma” de Turid Rugaas, y empecé el de “No le mates, enséñale” pero se me hacía complicado entenderlo, demasiada psicología complicada y lo dejé al empezar.
      En mi caso las señales de calma… no hacen ni caso.

      Gracias a todos que siempre aportáis algo. Un saludo

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